Mujeres que inspiran. Rocio Schettini, directora general de la FUAM
Rocío Schettini, directora general de la FUAM, comparte los hitos de su trayectoria profesional, qué ha marcado su visión del liderazgo y su compromiso con la igualdad dentro de la fundación. Desde su paso por la investigación hasta su evolución hacia la gestión, ofrece una reflexión sobre los retos, las oportunidades y el impacto que generan las organizaciones en las que trabajamos.
Trayectoria
¿Cómo describiría su camino hasta llegar a ocupar la Dirección de la FUAM?
Por hacer un recorrido más biográfico que otra cosa, yo estudié la licenciatura, el máster y el doctorado en la facultad de psicología de la UAM, siempre con la idea de dedicarme a la investigación en vejez en el futuro. A la par que estudiaba el máster comencé a trabajar en la Universidad para mayores de la universidad, en el área de gestión y, desde entonces, compaginé la gestión universitaria con la investigación. De hecho, desde 2017 que comencé como técnico en la FUAM a tiempo parcial, compaginé ese trabajo durante un año con el de investigadora en el CSIC y luego con el de profesora en la UFV un par de años más. En la FUAM fui asumiendo más responsabilidades con el paso de los años y tuve que decantarme por la gestión o la investigación y, obviamente, elegí la gestión.
Aunque en Servicios generales de la FUAM comencé en el 2017, fui trabajadora de la FUAM asignada a un proyecto (la Universidad de la Experiencia) durante 4 o 5 años, ya no lo recuerdo. Por tanto, he pasado por todos los niveles hasta llegar al de la Dirección General hace ahora un año y creo que ese es uno de los valores diferenciadores que puedo aportar a la organización y espero que me ayude a dirigirla con una visión 360.
· ¿Hubo algún momento decisivo o punto de inflexión que marcara su manera de entender la gestión y el liderazgo?
En realidad, yo creo más en cómo marcan las personas, y en mi caso he tenido grandes ejemplos femeninos en la vida, también masculinos, pero por poner el acento en el liderazgo femenino. Yo hice la tesis aquí en la
Universidad Autónoma de Madrid con una gran profesora que era Rocío Fernández Ballesteros y una gran líder. Y luego, si echo un poco la vista atrás, en general en mis trabajos he tenido mujeres relevantes que han guiado mis pasos en el mundo de la investigación, cuando estuve en el CSIC, y también cuando empecé aquí en la universidad en la gestión en el Centro de Formación Continua. Siempre ha habido mujeres que me han enseñado cómo realizarlo.
También tengo que destacar el aprendizaje de tantos años en la FUAM, que tengo que agradecer al anterior director, Fidel Rodríguez Batalla, que me enseñó mucho de lo que es la fundación y el liderazgo y me ha guiado los pasos, me ha acompañado y ha sido en parte mi mentor en este desarrollo en los últimos años.
Liderazgo y género
La dirección institucional conlleva retos y oportunidades, especialmente desde una perspectiva de igualdad:
· En su experiencia, ¿cree que el liderazgo femenino aporta una mirada o un valor diferencial dentro de las organizaciones públicas y del ámbito universitario?
Por el hecho de ser mujer no sé si aportamos una visión distinta. Lo que sí es cierto es que es importante que estar en estos puestos hace que visibilicemos el liderazgo femenino. En el área de las fundaciones, por ejemplo, está mucho más normalizado la asunción de puestos directivos por parte de las mujeres, pero no es así en otras áreas. Ahora la UAM también está liderada por una mujer, la rectora Amaya Mendikoetxea, y entre todas conseguimos visibilizarlo mucho más en todas las instituciones, tanto públicas como privadas. Además, estos cargos, como es el que yo ocupo ahora, tienen mucha visibilidad debido a que apareces en fotos, videos, publicaciones, redes sociales, actos, etc., y eso ayuda a que otras mujeres u otras jóvenes que quieran optar a estos puestos vean que es posible.
Impacto
La FUAM impulsa proyectos que conectan conocimiento, innovación y sociedad:
· ¿Cómo valora el papel de la FUAM en la promoción de la igualdad y en la creación de entornos de trabajo más diversos e inclusivos?
La FUAM es una organización eminentemente femenina desde su creación, con más de un 60% de mujeres en la plantilla y, queramos o no, eso marca
también cómo es la Fundación. En lo que respecta a las actividades que gestionamos, nosotros tenemos la obligación de empoderar a las mujeres de la Universidad a ser más visibles y aumentar su participación, sobre todo en aquellas actividades que están infra-representadas.
Hace unos días celebramos un acto de reconocimiento a las ocho empresas basadas en el conocimiento creadas en la UAM en 2025 y había en la sala muchas menos mujeres que hombres. No recuerdo si eran cinco o seis mujeres en una veintena o treintena de investigadores. No queremos que los hombres dejen de crear empresas, pero debemos fomentar que las mujeres se involucren más en el emprendimiento científico y en eso la Fundación puede ayudar a la Universidad.
Lo mismo sucede en innovación y transferencia, donde, por indicación del Vicerrectorado de Innovación y Transferencia, ya existen programas de fomento de la participación de mujeres Así, de alguna manera, se fomenta, que las mujeres se involucren en actividades en las que hasta ahora están menos representadas. Por ejemplo, desde la FUAM, en todos los eventos que organizamos, hacemos un esfuerzo por que haya siempre mujeres que tengan un papel destacado en esa área, incluso en las que su representación en la universidad y en la empresa es menor. Como decía antes, la visibilización es una acción fundamental porque hay áreas, como sucede en las que son más técnicas frente a otras como podría ser la psico9logía, donde los referentes son más escasos.
También en el área de innovación, por ejemplo, en el Programa de Fomento de la Transferencia de Conocimiento, se fomenta especialmente que sean mujeres las IPs de los proyectos, porque ya no es sólo que participen, es ofrecer incentivos para que sean quienes los lideren. En general, en investigación y en innovación cuesta más ver ese liderazgo de las mujeres. Se involucran, trabajan, participan, pero en una universidad como la nuestra en la que realmente hay muchas mujeres investigadoras en todos los estadios y en todos los niveles, aún falta mucho para que se equipare ese porcentaje en el liderazgo, y tenemos que hacer todo lo posible para fomentarlo y apoyarlo.

