Mujeres que inspiran. Entrevista a Laura Sánchez y Sandra Ibáñez, técnicas de Anatomía Patológica
En esta entrevista os presentamos a Laura Sánchez y Sandra Ibáñez, técnicas de Anatomía Patológica cuyo día a día en la Facultad de Medicina de la UAM resulta clave para que la investigación y la docencia avancen con precisión y calidad en el proyecto “Desarrollo de un modelo anatómico cuantitativo de los circuitos neuronales del tálamo”.
Acompáñanos para descubrir cómo su experiencia, su rigor y su trabajo meticuloso contribuyen a que el conocimiento científico se traduzca en mejores prácticas y mejor formación para las futuras generaciones de profesionales sanitarios.
- Trayectoria
¿Cómo ha sido vuestro camino hasta especializaros en anatomía patológica y en un proyecto tan ligado a la donación anatómica con fines de docencia e investigación?
Para nosotras ha sido un camino vocacional. Teníamos claro que queríamos dedicarnos al ámbito de la salud, aunque al principio no imaginábamos que terminaríamos cursando este grado superior. Investigamos las opciones relacionadas con esta rama y la Anatomía Patológica fue una de las que más nos llamó la atención. Además, veníamos de otras formaciones (Imagen para el Diagnóstico y Prótesis Dental) que complementaban muy bien esta especialidad.
El programa de Donantes de Cuerpo para Enseñanza y de Investigación de la Facultad de Medicina UAM es todavía poco conocido, y gracias a nuestra formación tuvimos la oportunidad de trabajar directamente en él. Ha sido una forma de descubrir una nueva manera de aportar nuestro granito de arena al avance científico y a la formación universitaria en el área de Anatomía Humana.
- Liderazgo y género
¿Qué retos habéis afrontado como mujeres en un entorno científico técnico y cómo influye vuestro trabajo en el funcionamiento del laboratorio?
En la rama sanitaria suele haber mayor presencia femenina, y en nuestro entorno ocurre lo mismo: de las cuatro personas que formamos el equipo entre la UAM y la FUAM, tres somos mujeres. El mayor reto al que nos enfrentamos no tiene que ver con el género, sino con el esfuerzo físico que exige el trabajo, por lo que la coordinación y el trabajo en equipo son fundamentales.
Nuestra labor contribuye al buen funcionamiento del laboratorio mediante el mantenimiento de las instalaciones, el cumplimiento riguroso de los protocolos sanitarios y la limpieza y desinfección de las áreas de trabajo. También acompañamos a los estudiantes en su día a día, preparando las salas de disección, los cursos y gestionando el préstamo de material necesario para su aprendizaje.
- Impacto
¿Qué es lo que más orgullo os genera de participar en un proyecto como este y qué valor sentís que aporta a la ciencia?
Lo que más nos enorgullece es saber que nuestro trabajo tiene un impacto real en la formación de futuros médicos y en la actualización de técnicas quirúrgicas para profesionales ya formados. Las prácticas con modelos anatómicos reales permiten una enseñanza más precisa y realista, y eso contribuye indirectamente a la seguridad de los pacientes.
Trabajar con donación anatómica requiere sensibilidad y respeto. Entendemos nuestro trabajo desde la gratitud hacia quienes han decidido contribuir al desarrollo del conocimiento científico, y ese respeto guía cada paso que damos.
Creemos que aportamos valor garantizando para que la investigación, la asistencia sanitaria y la formación práctica se desarrollen en condiciones óptimas. Sin una preparación técnica adecuada, muchos proyectos docentes y de investigación no podrían llevarse a cabo con los niveles de calidad y excelencia que requieren.
- Cierre
¿Qué mensaje queréis compartir con las jóvenes que sueñan con dedicarse a la ciencia?
Les diríamos que la ciencia necesita diversidad, compromiso y creatividad. No hace falta encajar en un estereotipo para dedicarse a ella. Existen muchos caminos dentro del ámbito científico, incluso aquellos que no se ven desde fuera. Que no tengan miedo a los entornos técnicos. La competencia no tiene género. Lo importante es encontrar aquello que realmente les motive, porque cuando el trabajo tiene sentido, el esfuerzo merece la pena.
Y recordar siempre que la ciencia no es la investigación en grandes titulares: también es el trabajo diario, meticuloso y muchas veces silencioso que permite que el conocimiento avance.

